jueves, 12 de abril de 2012

Nuestro Sistema Linfático


          Es un sistema complejo formado por una serie de órganos y una red de vasos linfáticos. Cada órgano que constituye dicho sistema posee funciones bien definidas y diferenciadas.
        Los vasos linfáticos se encargan de llevar la linfa que se origina a nivel de los tejidos hacia el sistema venoso reincorporándola al torrente circulatorio. Se encuentran presentes en prácticamente todo el organismo (excepto sistema nervioso central, médula ósea y cartílagos). Poseen forma en dedo de guante y se comunican entre sí formando una red de pequeños vasos denominados capilares linfáticos.
        La linfa es un líquido de color ligeramente amarillento formado en su mayor proporción (90%) por agua. Asimismo la linfa está constituida por proteínas, que desde el torrente circulatorio han pasado a los tejidos, grasas, restos de células muertas, de bacterias, de células malignas (en el caso de un cáncer) y de células presentes en la sangre como linfocitos. La linfa se depura y es filtrada por los ganglios linfáticos antes de retornar a la circulación general.
        Desde los capilares sanguíneos (arterias) sale a los tejidos una cierta cantidad de líquido, que en condiciones normales (90%) es reabsorbido en su mayor parte por los propios capilares (venas). El resto (10%) de los desechos se elimina a través de los vasos linfáticos. En todo el organismo se forman de 1 a 2 litros de linfa diarios. El sistema linfático posee una gran capacidad de adaptación, por lo que en situaciones en los que se produce mayor salida de líquido de los capilares hacia los tejidos es capaz de absorber el excedente de linfa evitando su cúmulo.
        La linfa proveniente de las distintas regiones del organismo es recogida por varios troncos linfáticos de gran tamaño. En su interior poseen válvulas que permiten la circulación de la linfa en el sentido correcto. Su destino final es el sistema venoso.
          A lo largo del recorrido, los vasos del sistema linfático, presentan engrosamientos que corresponden a los ganglios o linfonodos linfáticos. Estos ganglios constituyen una parte fundamental del sistema linfático ya que poseen funciones inmunitarias importantes.

FUNCIONES DEL SISTEMA LINFÁTICO.
-       Recogida de la linfa que se genera en los tejidos y trasporte de la misma al torrente circulatorio. Manteniendo el equilibrio osmolar del tercer espacio.
-       El sistema linfático juega un papel importante en la  defensa del organismo formando y activando el sistema inmunitario.
-       Ejerce la acción de filtro biológico a nivel del intestino donde el quilo que contiene grandes cantidades de grasa.


Angela Villella
Kinesióloga